puedo ver el rojo resplandor sobre sus cuerpos libres
que en realidad se ecuentran en lo peor de su batalla interna
que no deja, que no quiere ver.
mientras el sonido casi sutil
de la oscuridad parece adormecer el alma y transformarla en lo que debe ser
esta alli el blanco amanecer sepultando cuerpos viejos y dejandolos renacer
asi vagando siguen nuestros pies
entre el bien, el mal
entre la luz y la osucridad
es que talves no somos más que figuras irregulares
tomando el control de un mismo cuerpo, llevandolo a la miseria
y a la pasajera felicidad
se trata todo simplemente de un destino sin matices
logrando cosas y solo haciendo las mismas estupideces
te llevo en la mochila, te llevo en en el sombrero
negras ramas florecidas en un feo masetero
nos amaparamos de evaciones inutiles
para escapar de la verdad instantanea
las luces sobre el tejado no haran mucho mas
con los ventanales cerrados
porfin veo sus siluetas derramarse en un mar tormentoso
estan confundidas, perdidas, no saben quienes son
pero las veo al fin, las veo encadanadas a sus viejas raices
somos, pero no queremos ser.
todo vuelve a la realidad ya conocida
bacilamos entre recuerdos y aun nos preguntamos...
¿quién debemos ser?